BALONES FUERA

A pesar de tener un apellido compuesto, éramos pobres y nos criamos en aquellos bloques horribles cerca de la central nuclear. Cerró por falta de seguridad y por las incesables quejas de los vecinos. Me encantaba ver las sábanas en los balcones con frases reivindicativas. Con ellas aprendí a leer. ALCALDE CRETINO, PROTEGE A TU VECINO. Era mi favorita, tan épica. La leía canturreando y la repetía todo el día en bucle. Mi madre me miraba como si fuera idiota. Yo tenía cinco años. 

Creo que de ahí vienen mis taras y disfunciones varias. Vale que me he informado mucho sobre el tema, y se supone que los riesgos de estar expuesto a pequeñas radiaciones son básicamente físicos: cáncer y esas cosas. También afecta al aparato digestivo y a los órganos reproductores, aunque creo que eso lo tengo bien. Como y defeco sin problemas y con soltura. Y follo de lujo, además tengo un pene sobresaliente. Lo que no sé es si mi semen es de calidad, igual debería mirármelo y ya de paso lo de las ITS, que nunca está de más. Pero lo que vengo a decir es que en mi caso, me ha afectado la psiquis. Algo no anda demasiado bien. 

La culpa también es de mis padres. Que la infancia es muy dura. Bueno, en mi caso en concreto, de mi madre. De ella emanan mis problemas o eso decía la psicóloga. Aunque mi padre también es bastante hijo de puta. Por tanto, el problema mío, no es. Familia y radiación nunca puede ser buena combinación. Menos mal que lo de rimar no se me da nada mal. Veis, lo he vuelto a hacer. 
Tengo cierta gracia con las letras. Y con la dialéctica en general. Eso disimula lo patán que puedo llegar a ser. Pobre de mí, con lo que me esfuerzo por hacerlo bien todo. 

Me gusta vestir de marca, eso es así. Combina genial con lo del apellido compuesto y lo de hablar bien y tal. Y soy bastante culto en general. Buena pareja de trivial. Limpio y ordenado. Y sé cocinar. No como esos tíos de antes que no sabían ni freírse un huevo. No, no, yo me apaño bien solo, y más vale que sea así, que con esto de los feminismos y demás o te apañas o estás perdido. Que difícil todo, de verdad.

Pero vamos, que todo va fatal. Parece ser que peor no lo puedo hacer. Como lo explicaría para que lo entendierais, es difícil. Ni aún con todos mis dotes de oratoria lo sabría explicar. Con mi terapeuta sí que me sentía comprendido, aunque para eso le pagaba. Dejé de ir, para qué. Me decía cosas que en realidad ya sabía. Que es todo culpa de mi inseguridad. Ya ves tú, que me ves y no te lo crees, que parezco un toro, un gangster pero de la Moraleja, chulo, madurito y guapo. 

Que tengo un problema, lo sé, igual varios. Que sí. 

Pero no es mi culpa. Ya os lo he dicho. Y si no lo entiendes, el problema ahora es tuyo. No mío.

Además, ¿acaso te he pedido opinión? 

No sé para que te cuento nada.

Comentarios

  1. Iván el Marino28/1/20 9:05

    Ostras! Iba a opinar, pero ya no sé si me atrevo... En fin, que ahora tengo un problema más del que ocuparme (ya te vale)

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