RUINAS


Historias escondidas, habitando sus cimientos derruidos por el paso del tiempo y el olvido. Pisadas borradas, paredes vacías, inexistentes en ocasiones. Suelos sin mármol, sin pies que los recorran. Lugares donde un día hubo vida y hoy hay nada. Restos de estructuras infames y bellas, insultantemente llenas de vida estando tan muertas y deshabitadas.

Construidas en su día mano a mano, piedra sobre piedra, con adobe de ilusiones y travesaños de deseos por cumplir. Epicentro y verdad de núcleos de naciente memoria.

Respirar sus muros vacíos, escuchar los rumores de voces del pasado, a través de la brisa que acaricia la soledad desnuda del lugar. Suspirar. Oler. Volver a suspirar.

Y alrededor de esa magia, curiosos, turistas, merodeadores que observan esa falta de vida ensimismados, con el único objetivo de capturar esa sensación en imágenes de recuerdo, y no para el recuerdo. Intentando, en vano, hacer el esfuerzo de recrear en sus mentes una vida ya pasada, obsoleta, guía en mano, cual autómatas. Infames algunos de ellos, que rompen el silencio sagrado del lugar, violando así su esencia. Tercos insensatos creyéndose dignos de pisar sin respeto, la historia extinta de tantos otros.

Ruinas que merecen el amor de todo aquel que las alabe, cual creyente seguidor de una religión que no existe, y de la que me declaro ferviente devota. Religión en la cual la única ofrenda sea quietud y paz. 

Bendecirlas y escuchar sus soledades y sosiegos mudos. Llenarlas de miradas curiosas, de susurros expirados con los labios rozando sus fríos muros de piedra.
Acariciándolos con el corazón en las manos y en la boca el alma, cómo quien recorre con curiosidad y sutileza el cuerpo de un nuevo amante.

Imaginar sus vidas, muertes y miedos impregnados a través de los años en su interior.

Sentirse insignificante bajo la luz procedente de un cielo que en su día fue techo y cobijo.

¿Y quién no ha sido cobijo de algo o alguien? ¿Y quién no tiene muy dentro una ruina que visitar?

Comentarios

Entradas populares